Leer para viajar (o esos libros que inspiran)

Escribí este post hace algún tiempo; le he sumado y le he quitado libros. Y hoy vengo con varios más. Siempre digo que el sueño de viajar comienza con alguna línea leída. Algo que nos hace creer que es posible; que si el lugar existe y alguien llegó hasta ahí para contarlo, entonces nosotros también podemos hacerlo. Estas son algunas de las lecturas de viaje que se han quedado en mi memoria.

Elefanta Suite / Paul Theroux Nunca había leído a Paul Theroux y conseguí este libro un día de suerte. Son tres novelas que se centran en la India; tres historias distintas que dibujan a este país con sus contradicciones, que invitan a reflexionar sobre las expectativas de los viajes a ese lugar. Tres narraciones distintas que, al mismo tiempo, se enlazan y que hace que uno se quiera devorar el libro con avidez. Quiero leer más de Theroux.

España en los diarios de mi vejez / Ernesto Sabato Intenté leer alguna vez a Ernesto Sabato, pero no pude. Me parecía denso y culpé a mi edad de aquel entonces. Me tropecé con este libro que se vuelve cercano. Sabato, sabiendo que ya estaba en sus últimos años -incluso tanto, que pensó que no estaría vivo para la publicación de ese libro- hace unos diarios de sus viajes a España, sin dejar de sentir a Argentina. Es íntimo, descriptivo y muy sentido. Me gustó leerlo desde esa óptica.

Sellos en el pasaporte / Rafael Arraiz Luque Un libro pequeño, una suerte de diario que conseguí entre un montón de libros usados y que me hizo acercarme a detalles cotidianos del viajero: tomar un jugo de naranja mirando por la ventanilla del avión, hacer notas silenciosas en las libretas, mirar y tocar la paredes. Un paseo breve por varias ciudades.

Días de viaje / Aniko Villalba Relatos contados en primera persona de una viajera argentina que va por el mundo en solitario. Allí cuenta cómo fue que comenzó a viajar sola, cómo se enfrentó a sus miedos, cómo recorrió gran parte de Asia, cómo se enfermó en Guatemala. En fin, un recorrido delicioso que invita a viajar porque sí. Contado de una manera magistral.

Caminos Invisibles / Juan Pablo Villarino-Laura Lazzarino Es un libro de viajes, sí, pero también una grandiosa historia de amor que nos lleva a recorrer “a dedo” 36 mil kilómetros desde la Antártida hasta la Guyanas. Relatos cargados de cultura y aventuras loquísimas que resumen el alma de todo el continente.

Cartas de Italia / Josep Pla El escritor pasó cuatro años recorriendo Italia y sus anotaciones son íntimas, delicadas, detallistas. Se cuela en las ventanas, en los olores, en los sonidos de un país que vio desde los alpes hasta las más ruidosas ciudades. Uno se puede encontrar en este libro así estemos en otro país y no se conozca Italia o gran parte de ella.

La vuelta al mundo en 80 días / Julio Verne Cada vez que leo algún clásico, no puedo evitar sonreír y de tratar de imaginar cómo funcionarían las mentes -o las plumas- de esos escritores que, con tanta imaginación nos atrapan con líneas que fueron escritas hace cientos de años. “La vuelta al mundo en 80 días” es una novela fantástica. Uno piensa, de buenas a primeras que su protagonista, el tan serio Phileas Fogg es de esos tipos arriesgados, que no duda en lanzarse a cualquier aventura. Pero no, es su ayudante Passepartout, quien nos va desatando la curiosidad en cada uno de los destinos que tienen a ver visitar en ese viaje lleno de curiosidades.

Oriente empieza en el Cairo / Héctor Abad Faciolince Sin duda, uno de mis favoritos. “Oriente empieza en el Cairo” tiene una soltura única para contar las cosas. Es la visión latina trasladada a una ciudad tan lejana y difícil como el Cairo. Una historia en el que la sorpresa no dejó de aparecer ninguno de los días, y que nos hace ponernos en esos zapatos de contar lo que vemos, aunque no nos guste demasiado. Ya la idea de que el autor viaja desde Colombia, con sus dos esposas: A y C, para tratar de sentirse en ambiente, lo hace interesante. De eso, se desatan muchas cosas que hacen reír y pensar.

El río de la desolación / Javier Reverte Dicen que los mejores libros de Reverte son aquellos en los que escribe de África y no he tenido la suerte de leer ninguno de esos. Conozco los pasos de este periodista de viajes y tuve el infortunio de comenzar a leerlo en una de sus travesías más desesperantes. El libro no puede tener un título más acertado: el río de la desolación. Un río en el que me parecía ahogarme por momentos. Un viaje lento, confuso, lleno de baches, de días que parecen que pasan sin sentido alguno sobre botes que van desandando ese río a un ritmo fantasmal, pero eso sí, contado de la mejor manera que se pudo haber contado. Reverte es Reverte.

El viajero sedentario / Rafael Chirbes Para quienes osamos decir que escribimos crónicas de viajes, libros como este son una Bendición; que nos hacen sentir qué tan cerca o lejos estamos de alcanzar esa manera tan certera de contar las cosas. Este libro es una recopilación de crónicas escritas por el autor durante varios años, sobre algunas de las ciudades que ha visitado con esmero. De ahí desprendo una frase de su autor que me gusta: “En el recorrido, en la curiosidad que guió ya sus lejanos primeros viajes, aprendió mucho de lo poco que sabe y, de paso, fue desaprendiendo lo que imaginaba”. Hay que leerlo y viajar con él.

Mundos para explorar / National Geographic Este libro, “Mundos para explorar, historias clásicas de viajes y aventuras”, es una recopilación que hizo Mark Jenkins de más de 50 historias de los primeros 50 años de la famosa revista. Se pueden leer las aventuras de Theodore Roosevelt, por ejemplo, o las de Jimmy Angel cuando aterrizó en la cima del Auyantepuy, en Venezuela. Una de mis crónicas favoritas es la de Ruth Robertson, la primera persona que hizo una excursión a pie hacia la base del Salto Ángel. Allí cuenta cómo la travesía duró diez días, en medio de la tupida selva, sólo guiándose por su instinto y el de Alejandro Laime, que la acompañaba. No tiene desperdicio.

Viaje a Portugal / José Saramago Éstas páginas recogen la experiencia del Premio Nobel de Literatura, José Saramago, mientras recorría todo Portugal. En un intento por descifrar el pasado de ese país, observa con atención cada calle, su pasaje, su cultura. Al leerlo, sólo provoca llegar hasta Portugal y a los que ya lo conocen, les despierta las ganas de volver, aunque confieso que tiene pasajes que me quería saltar por completo.

La vuelta al mundo en 80 lunas / Jordi Llorens Estapé Este libro está lleno de ideas -y de viajes- con los que su autor intenta a inspirar a otros a hacer viajes independientes. No tan sólo cuenta sus aventuras en los distintos países, sino que se detiene a dar datos para armar correctamente un itinerario. También recuerda viajes históricos y, en ocasiones, parece inmiscuirse en esas aventuras. Me gusta su estilo sincero.

El desvío a Santiago / Cees Nooteboom Un viaje contado de manera magistral, que acepta improvisaciones en la ruta. Aunque el destino es Santiago de Compostela, el autor se va deteniendo en otros lugares por curiosidad, para asombrarnos con su erudición. Demuestra con sus palabras, también, el amor que siente por España. Una gran joya.

Y recuerda que te espero / Juan Carlos Méndez Guédez Desde la intimidad de una bañera, comienza un viaje lleno de recuerdos. El autor se pasea por su ciudad natal: Barquisimeto, Venezuela y por la que vive ahora: Madrid, España. Pero también hace que su personaje, cargado de poesía, de contradicciones y encuentros haga escala en Panamá o Nueva York. Es un libro, para mí, cargado de sentimientos.

Cosmópolis / Beatriz Colombi La selección de los textos de este libro y el prólogo quedaron a cargo de Colombi, que reunió crónicas de viajes de finales del siglo XIX y principios del XX. Así, uno puede leer a Rubén Darío, Francisco de Miranda o César Vallejo. Una lectura deliciosa, que nos lleva a otra época, a otra mirada en épocas tan lejanas.

Si hoy es jueves, esto es Tombuctú / Paco Nadal Este libro reúne cinco años de viajes de Paco Nadal que fueron publicados, previamente, en su blog. Recogió sus mejores historias para dejarnos claros porque es tan culo inquieto, como él dice. Es divertido y reflexivo a la vez.

El viajero solitario / Jack Kerouac Cada línea hace que vivamos con intensidad este viaje de Kerouac, contado en primera persona y que nos lleva por sus empleos en el ferrocarril, su visión de las ciudades americanas, el desenfreno, las drogas, la religión. Un viaje largo y bien contado. 

Mis dos mundos / Sergio Chejfec Cuando comencé a leer este libro, me planteó el conflicto de qué anotar en las libretas, qué ves, qué quieres registrar. Adoro la contradicción que genera un viaje y este libro la tiene. Hay curiosidad, sorpresa, cansancio. Todo lo que el viajero no cuenta de buenas a primeras. 

El viaje / Sergio Pitol La narrativa de este libro nos lleva a observar con más detenimiento a Praga o a Moscú, pero también es un paseo por literatura rusa y anotaciones profundas en las libretas. Un viaje interesante, preciso y bien contado. 

15 comentarios en “Leer para viajar (o esos libros que inspiran)

  1. María dijo:

    Casualmente estoy leyendo “Viaje a Portugal”· Lo adquirí tanto por el autor, como por rememorar mi maravilloso viaje a Portugal. Esta sección del blog es fabulosa.

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