New Orleans, la que canta

Supe que me había perdido cuando no subía ni bajaba nadie por ninguna de las aceras. Eran las diez de la mañana, quizá un poco más, y estaba a punto de comenzar a llover de nuevo. Caminaba por la calle Dauphine, derecho, como decía en el mapa y después de dos cruces indebidos, estaba allí … Sigue leyendo New Orleans, la que canta

Chicago no es Nueva York

Chicago debe estar cansada que la comparen con Nueva York. Es más pequeña, dicen. Más económica, menos sucia, más tranquila, ordenada, no tiene tantos rascacielos; el tren y los buses funcionan mejor. Hace más frío, tiene más viento. Chicago debe estar acostumbrada a los juicios, como si se sentara a esperar que todos los que … Sigue leyendo Chicago no es Nueva York

Postales de Zug, en Suiza

Era domingo y Zug se había volcado hacia el paseo de su lago. Habíamos salido muy temprano en la mañana desde Trier, en Alemania y sabíamos que el camino luciría despejado durante las casi cinco horas de ruta. Sabía también que la perfección de la carretera me haría dormir la mayor parte del trayecto y eso … Sigue leyendo Postales de Zug, en Suiza

Posada Tropicana en Los Roques

Dormir cerca de la laguna de Los Roques, aunque esté alejada de la orilla del mar tiene una ventaja: la brisa. Es como una invitación a dejar siempre las ventanas abiertas, no importa si hay ventilador o aire acondicionado en la habitación, la brisa es una constante que despeina y reconforta. La posada Tropicana está … Sigue leyendo Posada Tropicana en Los Roques

Llévenme a un pub irlandés

Eran cerca de las once de la noche en Madrid y yo tenía el antojo de llegar caminando hasta la Puerta de Alcalá que estaría vestida de verde. Aunque el invierno estaba casi terminando, hacían unos nueve grados centígrados, pero así íbamos los tres, enfundados de negro y haciendo fotos en el camino. Era un Día … Sigue leyendo Llévenme a un pub irlandés

San Miguel, el pueblo tímido

Quizá lo imaginé, pero cuando saqué la cámara los muchachos que estaban en la esquina me miraron y entraron a la casa. La puerta de madera retumbó en el silencio de la tarde y la calle quedó despejada. Hice dos o tres fotos al descuido de un jeep que subía, mientras esperaba agazapada en la … Sigue leyendo San Miguel, el pueblo tímido

Posada Machinipé, en Boconó

"Toque el timbre una sola vez", es lo primero que se lee en la entrada de la posada y es necesario hacer caso del aviso. Cuando la puerta se abre, un pasillo silencioso da la bienvenida a las habitaciones, a los colores, el olor a cesta y madera. Machinipé quiere decir "hola" en lengua indígena … Sigue leyendo Posada Machinipé, en Boconó

Viajes por el Caribe

Soy venezolana, pero vivo en Colombia, específicamente en Medellín, ciudad que queda a diez horas de camino por tierra hacia el mar. Mi acento destaca mucho por estos lares; antes de continuar cualquier conversación me interrumpen con la típica pregunta: ¿eres de la costa? Siempre respondo que sí, pero luego me dicen: ¿de Santa Marta … Sigue leyendo Viajes por el Caribe

Bajo las aguas de Morrocoy

Hay un lazo con Morrocoy que no puedo romper, por más que pelee a viva voz. Es allí, en ese mar, donde aprendí a perder el miedo a la profundidad, a escuchar el silencio y derrumbar algunas barreras. A pesar de lo mal que tratan a nuestro Parque Nacional, es tan bondadoso en su interior … Sigue leyendo Bajo las aguas de Morrocoy

Posada Mediterránea, en Morrocoy

Fabrizio abrió el portón amarillo para poder estacionar el carro. "Pasen, pasen, bienvenidos", dijo con ese acento italiano que sonríe al mismo tiempo. Me preguntó algo más que no diré, pero que nos hizo reír sin remedio. Así llegamos a Mediterránea y allí mismo aparece Yuri, su esposa, una barloventeña que habla y abraza con … Sigue leyendo Posada Mediterránea, en Morrocoy