Viajar a Choroní

Viajar a Choroní

Mi mapa está definido por la ruta que va de Caracas a Choroní. No hay otro camino que haya desandado con tanta insistencia desde hace dos años; no hay otro verde que me sepa de memoria como ese tras las montañas que me llevan al pueblo de colores. Cuando ese marzo de 2020 nos confinaron a todos, el último paisaje que vi fue el de Choroní y a esas palmeras volví nueves meses después para llorar mientras veía el mar. Fui incapaz de escribir alguna línea entonces; lo hago ahora desde la distancia -estoy en Madrid- porque hace mucho tiempo aprendí que la lejanía es necesaria para contar historias. Viajar de Caracas a Choroní siempre será mi grito Caribe más sonoro y quiero contarles todo lo que he aprendido entre tanto ir y venir.

¿Dónde queda Choroní? (y un poco de historia)

Choroní está en la costa central de Venezuela, en el estado Aragua. Se llega después de atravesar durante hora y media las curvas del Parque Nacional Henri Pittier. Gran parte del camino que lleva a sus calles, eran -son- tierras llenas de cacao. Choroní era como una gran hacienda y fue fundado en el año 1616 y aunque debe su nombre a los indígenas que vivían en la zona; primero se llamó San Francisco de Paula y, mucho más adelante, Santa Clara de Asís y ese es el nombre de la patrona actual del pueblo y que se puede ver en su iglesia amarilla, tan solo al llegar. Tres kilómetros más abajo, está Puerto Colombia, otro pueblo que le rinde tributo a San Juan Bautista y donde está el malecón del que parten todos los peñeros a recorrer las playas de la costa. Vamos de un lado a otro sin darnos cuenta. Es lo que tiene el viaje y la ligereza de estar ahí.

Tengo debilidad por estas casas de colores

¿Cómo llegar a Choroní?

La forma más cómoda para viajar de Caracas a Choroní es en carro particular, claro. Muchísimas personas no se atreven porque -aun sin ir- le tienen miedo al camino. Es cierto, la vía de montaña es estrecha y llena de curvas, pero de una belleza increíble. Una vez que deciden hacer la travesía, se dan cuenta de que no es tan terrible como les dijeron: atravesar ese bosque húmedo es sentir cómo cambia la temperatura y hace frío al llegar a la cumbre, es tener la suerte de ver a los monos araguatos de cerca, escuchar diferentes animales, ver cómo cambia la vegetación hasta llegar de nuevo al calor que nos dice que el mar está cerca. Desde la entrada del Parque Nacional Henri Pittier hasta Choroní, es una hora y media de camino. No hay manera de llevar prisas por esa vía; ese es el tiempo que toma el viaje. También hay otras maneras de llegar:

En bus. Los buses de colores que llevan a Choroní, parten desde el terminal de Maracay. El precio del pasaje son 3USD$ en efectivo (enero, 2022) y, si eres de espíritu flexible y relajado, me parece una manera grandiosa de llegar. Quienes manejan esos autobuses se conocen la ruta como nadie, ponen música a todo volumen, suenan la bocina antes de dar cada curva y me parecen divertidísimos. Antes funcionaban muchas más unidades, ahora quedan solo dos o tres y a veces toca verlas accidentadas en algún lado del camino. Las primeras veces que fui a Choroní, siempre lo hice en autobús, aunque me tomara cuatro o cinco horas esperar por la vuelta. Ir acompañados es lo mejor: te ríes el doble.

En carrito, por puesto. También desde el terminal de Maracay parten carros que te cobran por puesto (20 USD$ en efectivo, enero 2022) y una vez se llenen los cuatro asientos disponibles, inician el viaje. Si quieres irte antes y no esperar por más nadie, te toca pagar por cada asiento vacío que dejes. Siempre vale la pena esperar, vas más cómodo que en el autobús y es mucho más económico que un taxi.

En taxi. Es la mejor opción para los que no se quieren preocupar por nada, pero también la más costosa. Un viaje ida y vuelta de Caracas a Choroní puede costar 400USD$ para cuatro personas, por carro. Desde Maracay, los precios varían, pero pueden ser al menos 200USD$ ida y vuelta.

Pidiendo cola. Úsese solo en caso extremo (me reí escribiendo eso) y es que varias veces me ha tocado pararme al borde del camino y pedir a alguien que me lleve. Siempre ha sido porque me he quedado accidentada y no existe la posibilidad de que me devuelva. He desandado tantas veces ese camino que hacer esto para mí ha sido natural y seguro.

Así es el camino
Todo lleno de verde
y llegar así es una experiencia grandiosa

¿Dónde hospedarse en Choroní?

En Choroní hay muchas opciones de hospedaje y para todos los presupuestos. Desde acampar en el patio de una casa, pasando por habitaciones pequeñas y sencillas solo para dormir; hasta posadas con todo incluido. Depende de la experiencia que quieras vivir y lo que grite tu bolsillo. Como hay muchas posibilidades, solo recomendaré aquí los sitios en los que yo me he quedado, haciendo especial énfasis en mi favorito: Cacaoni Lodge.

Cacaoni Lodge es mi lugar feliz por muchas razones. Siempre te reciben con una sonrisa y el sabor de la guarapita de parchita, pero más allá de eso es porque al entrar a sus instalaciones, es fácil olvidarse de la ciudad y las angustias. En Cacaoni todo es verde y azul, es el sonido del río que relaja el cuerpo, las ganas de vivir el Caribe con buen gusto, con exclusividad y amor por lo que hacen. Creo que allí, en ese espacio, está resumido todo lo que está bien y se nota por el esfuerzo y compromiso de todos para ofrecer un buen servicio. Sepan que Cacaoni Lodge es un hotel boutique con un concepto para adultos, pero que luego de la pandemia ha dado la posibilidad de ir también con niños de cualquier edad. Tiene doce habitaciones matrimoniales con jacuzzi y un jardín privado donde también está la ducha y ese detalle me encanta: nada como bañarse al aire libre. Tienen una piscina rodeada de verde, un acceso privado al río donde puedes optar por hacerte masajes, hamacas para descansar y también bicicletas por si quieres irte por ahí. Hay un menú variado para picar por las tardes que también tiene cocteles y otras bebidas. La estancia mínima siempre es de dos noches y es lo mejor, porque la experiencia está diseñada para que puedas relajarte. Todas las comidas están incluidas y puedes optar por dos tours de playa a los que no les falta nada. Lo recomiendo con orgullo y los ojos cerrados. Para reservar pueden escribir desde aquí y los van a tratar bonito.

No necesito más
Dormir aquí, sin preocupaciones
y dejarme llevar por todo este verdor

Otras opciones son Los Ranchos de Chano, ideal para familias (no incluye comidas); Arakemo (tiene restaurante) y en otro rango más económico, están posada Pittier y Riqui-Riqui. Insisto, hay muchísimas más, pero solo menciono aquí en las que he dormido y tenido buena experiencia.

¿Qué ver y hacer en Choroní?

  • Caminar desde Choroní a Puerto Colombia, entre las casas coloniales de colores y entender por qué la gente sonríe y es amable a tu paso.
  • Entrar a la iglesia de Choroní, donde le rinden honores a Santa Clara de Asís, patrona del pueblo.
  • Conocer la historia de la Madre María de San José, nacida en Choroní. Pueden saber cuál fue su casa y entrar a otra, frente a la Plaza Bolívar, donde pueden ver todo lo relacionado a la querida beata.
  • Darse un baño en cualquier río.
  • Comer empanadas cerca del malecón.
  • Caminar por Playa Grande, temprano, para ver el amanecer y darse un baño con el agua quieta.
  • Enamorarse de las palmeras de Playa Grande.
  • Subir al Mirador del Cristo (la entrada está desde la boca y son 10 minutos).
  • Ver el atardecer desde allí o desde el malecón.
  • Subirse a un peñero y visitar las playas. Desde ahí pueden ir a Cepe, Chuao, Tuja, Uricao, Cuyagua, Cata, La Ciénaga y varias más. Todo depende de las condiciones del mar, la época y la cantidad de personas dispuestas a hacer el viaje. En la boca -donde están los peñeros- siempre hay lancheros dispuestos a llevarlos.
  • Conversar con algún local para que les hable de las tradiciones de San Juan Bautista o les diga la mejor hora para escuchar los tambores desde el malecón.
  • Relajarse y dejar que el Caribe los cubra por completo.
La boca de Puerto Colombia
Playa Grande es hermosa
Y Uricao también
La quietud de ver todo desde arriba

¿Qué debes saber?

  • Choroní es un pueblo tranquilo y seguro. Pueden caminar a cualquier hora del día, sin preocuparse. Posiblemente de noche, haya algunas zonas menos iluminadas, pero no hay riesgos. Como en todo lugar que visitemos, apliquen el sentido común.
  • La gente es muy amable y se esmeran porque conozcas la zona. Escucha sus recomendaciones.
  • Es preferible llevar dinero en efectivo. Aunque hay puntos de venta, pueden fallar porque la luz se va sin aviso previo.
  • Funcionan todas las operadoras: Movilnet, Digitel y Movistar. Pero si se va la luz en el pueblo, todos quedan desconectados.
  • Son tres horas de camino desde Caracas hasta Choroní. Con un tanque full de gasolina, se cubre la distancia de ida y vuelta sin problema. En Choroní hay una estación de servicio, que surte cada dos o tres días, pero sigue siendo mucho más fácil hacerlo en Maracay.
  • No recomiendo almorzar en Playa Grande. Suelen abusar con los precios de los platos, lamentablemente. Hay otras opciones en el pueblo, en establecimientos más pequeños y está siempre ahí el infaltable Pacos Pizza, que resuelve todos los antojos.

Si quieres saber algo más de Choroní y sientes que no lo escribí aquí, pregúntame y te cuento. Es mi pedazo de Caribe definitivo. Me sobra el amor.

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